„Los asuntos del más allá hay que arreglarlos en el más acá”

Entrevista con Mihály Dés sobre su nuevo libro, La novela gastronómica de mi madre

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Könyvklub: Es un título feliz, pero ¿qué hay detrás de él? Una novela familiar disfrazada de libro de cocina o un recetario disfrazado de novela familiar?

M.D.: En el mejor de los casos, ambas cosas, más una guía gastronómica en clave de humor y -gracias a las ilustraciones de mi hijo Marci- también un álbum familiar. Estos elementos deberían dibujar un retrato de mi madre.

Könyvklub: ¿Y cómo logra casar géneros tan distintos?

M.D.: Porque todos tienen un elemento temático común (mi madre) y un elemento estilístico que los une (el humor). En la parte introductoria presento los principios y prácticas culinarios, pero también vitales de mi madre en el marco de una Santísima Trinidad y unos Diez Mandamientos a la medida. La segunda parte es la novela familiar propiamente dicha con el hilo conductor gastronómico. La tercera es un libro de cocina, donde cada receta tiene como epígrafe alguna frase graciosa de mi madre. Y luego toda la historia, casi como si fuera un cómic, está completada por los dibujos de mi hijo Marci.

Könyvklub: Novela familiar, retrato de la madre…, vale, ¿y las recetas? ¿Las recetas realmente son de su madre? Y en caso de que sí, ¿cómo y cuándo aprendió prepararlas?

M.D.: Yo me fui a vivir a Barcelona en 1986, pero la novela Barroco de Budapest – mi primer libro en húngaro– la escribí básicamente en Budapest. Durante los cuatro años de su escritura visitaba regularmente a mi madre para aprender a preparar sus recetas. No tenía ningún propósito literario, tan sólo no quería se perdiera su saber. Pero el año pasado ella murió y entonces, como si fuera un impulso auto terápico, sentí la necesidad de esribirlo. No sólo las recetas, también su vida.

Könyvklub: ¿Y funcionó la terapia?

M.D.: Sin duda. Es una inmensa satisfacción saber que a mi madre le hubiera encantado este libro y comprender que ya le encantaba cuando me enseñaba a cocinar. Porque en el fondo ella sabía que va a perpetuar, aunque fuese en el marco familiar. Lo que demuestra que los asuntos del más allá hay arreglarlos en el más acá.

Könyvklub: Ha mencionado Barroco de Budapest, ¿cómo ha podido escribir un libro tan distinto?

M.D: Es que se trata de dos motivaciones completamente diferentes. En Barroco de Budapest quería escribir una obra de ficción sobre varios temas con cierto trasfondo autobiográfico (una época, una ciudad, una peculiar bohemia) y sobre algunas cuestiones que me intrigaban, como es el deso, la búsqueda incrédula de Dios, el kitsch o el fenómeno de la inmadurez). En La novela gastronómica de mi madre, en cambio, traté de novelizar un material completamente biográfico. Sin embargo, el humor, el tono sarcástico es similar en ambas obras.

Könyvklub: El nuevo libro está ilustrado por su hijo y los homenajes intercalados en el texto que cinco destacados artistas le hacen a su madre se cierra con la nota de su hermano László, un famoso músico. ¿En su familia es la norma de ser artista?

M.D.: ¡Qué va! Es una familia grande, por tanto grande es la dispersión también. Entre mis hermanos hay un taxista, un hombre de negocios, una profesora y una psicóloga también. Da la casualidad que mi hermano Laci es uno de los mayores compositores y el mejor saxofonista del país. Que su hijo sea un percusionista extraordinario y que mi hijo mayor, un pintor talentoso es pura casualidad.

Könyvklub, abril, 2014